Compañero de viaje
Evangelio según San Lucas 24, 13-35 – Aquel mismo día, dos de ellos iban camino de una aldea llamada Emaús, distante unas dos leguas de Jerusalén, y conversaban de todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos, pero algo en sus ojos les impedía reconocerlo. Él les preguntó:
Vida digna para todos
Evangelio según Juan 11, 1-45 | Al llegar Jesús, encontró que Lázaro llevaba ya cuatro días en el sepulcro. Jesús entonces, al ver que lloraba ella y que lloraban los judíos que la acompañaban, se reprimió con una sacudida y preguntó:
La ceguera
Evangelio según JUAN 9, 1-41 | Al pasar vio Jesús un hombre ciego de nacimiento. Escupió en tierra, hizo barro con la saliva, le untó su barro en los ojos y le dijo: -Ve a lavarte a la piscina de Siloé (que significa «Enviado»).
Señor dame agua de esa
Evangelio según Juan 4, 5-42 | Llegó así a un pueblo de Samaría que se llamaba Sicar, cerca del terreno que dio Jacob a su hijo José; estaba allí el manantial de Jacob. Jesús, fatigado del camino, se quedó, sin más, sentado en el manantial. Era alrededor de la hora sexta.