Flotilla de la libertad, rumbo a Gaza
Imágenes de la despedida de la flotilla rumbo a Gaza, desde el puerto de Barcelona.
¡¡¡ Nuestro corazón va con ellas/ellos!!!
Imágenes de la despedida de la flotilla rumbo a Gaza, desde el puerto de Barcelona.
¡¡¡ Nuestro corazón va con ellas/ellos!!!
Querido Papa León:
En todo el mundo, creyentes y no creyentes, católicos y no católicos, estamos profundamente consternados y dolidos por el grito de angustia de Gaza. Sentimos en nuestro corazón el llanto callado de los millares de muertos bajo los bombas y misiles del gobierno de Israel.
Si alguien sobra en este país es VOX.
Señor Argüello:
Nos hemos enterado de su petición de adelanto electoral, y no hemos podido evitar pensar: “¡Milagro! La Iglesia también quiere democracia… pero fuera de casa”.
Entendemos que como ciudadano tiene todo el derecho del mundo a opinar, protestar, y hasta pedir que vuelva la peseta si se le antoja. Faltaría más. Pero claro, el matiz aquí es que usted no habla como «don Luis», vecino de Valladolid, sino como arzobispo y portavoz de la Iglesia católica en España. Y ahí, perdone, el asunto cambia de tono.
Jóvenes por un mundo nuevo
Para ti, joven, que amas la vida. Acoge estas palabras de un hombre que ha caminado por el mundo soñando y luchando por una nueva humanidad de paz y fraternidad. Os comparto cómo visualizo el mundo que vivimos.
Ramón Gil Martínez destaca que los actuales conflictos indican que no hemos aprendido nada de las grandes hecatombes históricas
Vivimos en un mundo en donde los bulos, fake news, noticias falsas están a la orden del día. Hoy es muy fácil ser engañado y manipulado. La sensación de estar desbordados ante tanta información digital lleva a muchos al nihilismo, a no creer en nada y en nadie. Se utiliza descaradamente la mentira, que es un indicador de la decadencia de valores éticos y morales en la sociedad, sobre todo en los que detentan el poder.
Stop desahucios y derecho a una vivienda digna
“La paz esté con ustedes, Dios ama a todos”: el abrazo de León XIV al mundo
Una frase. A veces basta con eso para encender la mecha de los fanatismos que duermen agazapados, esperando su presa. Y bastó.