Hojas dominicales
18 de Febrero de 2024
Evangelio según MARCOS 1,12-15
Inmediatamente el Espíritu lo empujó al desierto. Estuvo en el desierto cuarenta días, tentado por Satanás; estaba entre las fieras y los ángeles le prestaban servicio.
Cuando entregaron a Juan llegó Jesús a Galilea y se puso a proclamar la buena noticia de parte de Dios. Decía:
-Se ha cumplido el plazo, está cerca el Reinado de Dios. Enmendaos y tened fe en esta buena noticia.
Hojas dominicales
11 de Febrero de 2024
Evangelio según MARCOS 1, 40-45
Fue predicando por las sinagogas de ellos, por toda Galilea, y expulsando los demonios. Se le acercó un leproso y le suplicó de rodillas:
-Si quieres, puedes limpiarme.
Conmovido, extendió la mano y le tocó diciendo:
-Quiero, queda limpio.
Al momento se le quitó la lepra y quedó limpio.
Hojas dominicales
4 de febrero de 2024
Evangelio según MARCOS 1, 29-39
Al salir de la sinagoga, fue derecho a casa de Simón y Andrés, en compañía de Santiago y Juan. La suegra de Simón yacía en cama con fiebre. Enseguida le hablaron de ella; él se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le quitó la fiebre y se puso a servirles.
Caída la tarde, cuando se puso el sol, le fueron llevando a todos los que se encontraban mal y a los endemoniados. La ciudad entera estaba congregada a la puerta. Curó a muchos que se encontraban mal con diversas enfermedades y expulsó muchos demonios; y a los demonios no les permitía decir que sabían quién era.
Archivo
«Cartagena piensa»
Ciclo de actividades enero-febrero-marzo 2024
Jornadas solidarias: «AQUÍ SÓLO QUEREMOS SER HUMANOS»
Hojas dominicales
28 de Enero de 2024
Evangelio según MARCOS 1, 21-28
El sábado entró en la sinagoga e inmediatamente se puso a enseñar. Estaban impresionados de su enseñanza, pues les enseñaba como quien tiene autoridad, no como los letrados.
Estaba precisamente en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu inmundo e inmediatamente empezó a gritar:
− ¿Qué tienes tú contra nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres tú, el Consagrado por Dios.
− Jesús le conminó:
− ¡Cállate y sal de él!