ENCUENTRO DE COMUNIDADES.
PRIMAVERA-2026
El pasado 26 de abril de 2026 en Villa Pilar (Santo Ángel), las Comunidades Cristinas de Base de la Región de Murcia (CCB-RM) celebramos nuestro Encuentro de Primavera.
A las 10:30h tuvo lugar la acogida a cargo de la comunidad de Puente Tocinos que nos ofrecieron café, chocolate e infusiones para acompañar los dulces que habían preparado. Fueron momentos de reencuentro fraternal y alegría, compartiendo impresiones y vicisitudes sobre el devenir de la vida personal y comunitaria, social y política desde el último Encuentro.
A las 11:20h tuvo lugar la oración, cuyo centro fue la llamada a convertirnos en instrumentos de paz como reza la oración de San Francisco de Asís. Aquí realizamos también el compartir económico para ayudar a cubrir las necesidades de El Campico (arreglar la cubierta para evitar las goteras que inundan el salón cuando llueve) y Murcia Acoge (paliar las necesidades económicas de algunos inmigrantes en su proceso de regularización).
A las 12:00h escuchamos la ponencia de María Pina Castillo, Doctora en Educación e Investigadora, que con el título
«CULTURA DE PAZ Y DELITOS DE ODIO», «Comprender para convivir» ,
desarrolló según este guión:
  • ¿Qué son los delitos de odio?
  •  Colectivos que pueden verse afectados.
  •  Discursos y delitos de odio: causas y manifestaciones.
  • Redes sociales y polarización: Cámaras de eco, algoritmos,…
  •  Cultura de paz.
  • Construir la paz: una tarea colectiva y cotidiana.
  • ¿Cómo podemos contribuir?
Acabada su exposición hubo un tiempo de preguntas y diálogo.
13:45h. Fernando Bermúdez hizo memoria del obispo de Santa Cruz de Quiché (Guatemala) Monseñor Girardi a quién conoció personalmente y al que los militares  asesinaron vilmente el 26 de abril de 1998 por su defensa de los DDHH.
14:00h Comida compartida.
15:45h Celebración comunitaria final:
El lema fue ¡HAY VIDA!
Reconocer desde el agradecimiento el regalo de la VIDA nueva, diferente y definitiva que la Pascua nos desvela. Esta vida que dinamiza/anima todo lo que ha existido, existe y existirá, atraviesa la línea de tiempo en su totalidad sin principio ni fin.
En un momento determinado, a través de una dinámica trajimos al primer plano de nuestra memoria a todos aquellos hermanos y hermanas que ya disfrutan junto al Padre, agradeciendo toda la VIDA que nos han regalado.
A lo largo de la celebración también hubo espacio para cantar, recordar la última comida de Jesús, dar gracias al Padre…
Finalmente, entre canciones y abrazos nos dimos la paz y nos despedimos en la seguridad de que seguiremos encontrándonos en los espacios que trabajan por la humanización y transformación de la sociedad.

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